Hablar de sexualidad dentro de una relación todavía es un tema que muchas parejas evitan, a veces por vergüenza, otras por miedo a generar conflicto, o simplemente porque nunca nos enseñaron a conversar sobre salud sexual en pareja desde un lugar sano, respetuoso y libre de prejuicios. Sin embargo, abrir estas conversaciones no solo fortalece la relación: también protege la salud emocional y física de ambas personas.En AHF República Dominicana lo vemos todos los días: cuando las parejas se permiten hablar con honestidad, pueden cuidarse mejor, tomar decisiones informadas y construir vínculos más seguros y responsables.
La salud sexual no se reduce a “evitar riesgos” ni a hablar solo cuando hay un problema. Tiene que ver con cómo nos relacionamos, qué acuerdos establecemos, cómo entendemos el consentimiento, cómo nos protegemos mutuamente y cómo manejamos las emociones que surgen alrededor del deseo, la intimidad y la vulnerabilidad. En el país, todavía persisten mitos sobre quién “debe” hablar primero, quién puede pedir una prueba, o cómo interpretar los silencios. Pero la realidad es que el bienestar comienza cuando las parejas se sienten en confianza para expresar sus necesidades sin miedo a ser juzgadas.
La conversación que muchas parejas postergan
Muchas parejas hablan de amor, metas económicas, familia o futuro, pero no conversan sobre temas tan básicos como el uso del condón, cuándo fue la última vez que se hicieron una prueba de ITS o cómo se sienten emocionalmente respecto a su vida sexual. No es por desinterés: es porque culturalmente se nos enseñó que hablar de sexualidad es “incómodo”, “incorrecto” o “innecesario”. Esa falta de diálogo abre espacio al silencio, a los malentendidos y a decisiones que no siempre priorizan el bienestar.
Hablar de salud sexual en pareja no significa dudar del otro. Significa asumir con madurez que ambas personas tienen derecho a sentirse seguras, comprendidas y cuidadas. Significa preguntar con cariño, escuchar sin juzgar y tomar decisiones con responsabilidad. Es una conversación que, aunque al inicio pueda generar nervios, suele traer alivio, claridad y mayor conexión emocional.
El consentimiento como la base de todo
Uno de los pilares de las relaciones sanas es el consentimiento. Y aunque parezca evidente, aún hoy muchas parejas no hablan abiertamente de límites, preferencias o incomodidades. El consentimiento no es solo decir “sí” o “no”: también significa poder detenerse cuando algo no se siente bien, volver a conversar cuando una parte quiere cambiar un acuerdo, o entender que el deseo puede variar con el tiempo.
Las ITS y el silencio: por qué hablarlo cambia todo
Muchas ITS no generan síntomas al inicio, por lo que una persona puede tener una infección sin notarlo. Hablar de pruebas periódicas no debería verse como una señal de desconfianza, sino como una herramienta de autocuidado y protección mutua. Sin embargo, todavía existe el temor de que sugerir una prueba “signifique algo malo”. Y ese miedo retrasa diagnósticos y alimenta estigmas.
Cuando una pareja entiende que las ITS pueden aparecer en cualquier momento, que no tienen que ver con “culpa”, y que se tratan de manera efectiva, la presión emocional disminuye. Lo importante no es buscar culpables, sino tomar decisiones informadas.
Comunicación sexual: cómo empezar la conversación
Abrir el diálogo puede parecer difícil, pero no necesita serlo. Algunas preguntas que puedes usar son:
- “¿Qué te hace sentir más seguro/a/e durante nuestra vida sexual?”
- “¿Qué acuerdos te gustaría que tengamos?”
- “¿Cuándo te sentirías cómodo/a/e de hacernos pruebas juntos?”
- “¿Hay algo que te gustaría cambiar o mejorar en nuestra intimidad?”
Estas preguntas no buscan confrontar, sino comprender. Cuando se hacen con calma, desde el cariño y la empatía, ayudan a crear un espacio de confianza donde ambas personas se sienten escuchadas.
Si tú y tu pareja quieren orientación, pruebas gratuitas o un espacio sin juicios para resolver dudas, AHF República Dominicana está para acompañarles. Los vínculos sanos también se construyen desde la información, la comunicación y el respeto.





